‘Casa Kyoto’ es la primera vivienda unifamiliar industrializada de hormigón basada en criterios de edificación sostenible desarrollada por una industria. Ha sido presentada en Construmat a través de los responsables de ‘Prefabricados Pujol’ y el arquitecto Felip Pich Aguilera.

 

El actual prototipo tiene 180 m2 , distribuidos en dos plantas. Dispone de una estructura versátil que permite posibles readaptaciones, lo que admite una personalización en distribuciones , materiales e incorporación de sistemas más o menos sofisticados de producción y eficiencia en el consumo interior de la vivienda.

El edificio ha sido diseñado con el objetivo de tener el mínimo impacto medioambiental . Así, sus fachadas (aberturas y formas) y distribución interior han sido estudiadas para conseguir el máximo aprovechamiento del calor y de la luz natural.

El proyecto contempla una cubierta aljibe ajardinada, una cubierta de paneles solares fotovoltaicos de producción de electricidad, unas pérgolas solares de producción de agua caliente y dos paredes técnicas en las que se ubican las instalaciones de agua y electricidad y que, a su vez, actúan a modo de chimenea que succiona el aire fresco del sótano y los distribuye por toda la vivienda. El proyecto contempla también la reutilización de las aguas grises (ducha, lavabos y lavadoras) para que una vez tratadas, puedan ser usadas como agua del inodoro.

Uno de los comportamientos bioclimáticos de Casa Kyot se debe a su sistema de ventilación cruzada. El aire fresco que entra en los sótanos de la casa se canaliza a través de las paredes técnicas hacia la parte superior del edificio, provocando una corriente de aire que permite una climatización natural . Con este sistema se logra una bajada de temperatura dentro de la casa de 5 a 10 grados con respecto al exterior.

Por otro lado, sus paredes de hormigón mantienen la inercia de calor o frío hacia el interior de la vivienda. El proyecto contempla también la construcción de un patio interior ventilado, un atrio en el que se crea un microclima específico que actúa de regulador entre el interior y el exterior de la vivienda.

Además, en la cubierta superior contempla la instalación de 24 placas solares fotovoltaicas para la producción de energía eléctrica que se venderá a la red, la cual, a su vez , devolverá la energía necesaria para la vivienda.